No hay que olvidar que el alquiler de un piso o una casa es un negocio, hay que tratarlo como una empresa para que rentable y para conseguirlo lo mejor es hacerlo de forma bien hecha. Así que si hemos decidido alquilar una vivienda de nuestra propiedad tendremos que mostrarla desde un principio en su mejor estado, vestirla con sus mejores galas. A veces no requiere ningún gasto o apenas una pequeña inversión, la mayoría de las veces con sólo dedicarle un poco de tiempo a observar los detalles encontraremos mejoras que realizar. Un feo jarrón que no sabemos que hacer con él, nos puede perjudicar la imagen general del ambiente, es aconsejable retirar los accesorios o muebles que no estén en buen estado o sean anticuados.
Cuando queremos ofrecer a una persona desconocida un piso de alquiler tenemos que pensar en sus necesidades y posibles gustos. Como es difícil satisfacer los gustos de todo el mundo es preferible declinarse por un gusto neutro, simple y moderno, así gustará a la gran mayoría. Con las necesidades ocurre igual, cada persona tiene las suyas, pero podemos prever las más habituales y adaptar el piso para que de una forma flexible las pueda cubrir. Pensar en el mobiliario adecuado en función de su distribución y tamaño. La situación es diferente si se encuentra amueblado o no, en cualquier caso, siempre vale la pena dedicar un tiempo a pensar lo que nos ayudará a alquilarlo más rápidamente y acceder a candidatos con mejor perfil, a veces retirar un mueble existente y otras comprar mobiliario nuevo, depende de cada situación.
Pintar la vivienda o no pintarla.
Esta cuestión también depende de cada situación. Si la vivienda fue pintada hace poco tiempo y se encuentra en buen estado es posible que no sea necesario pintarla otra vez, pero si por otro lado hace mucho tiempo que no se pintó o está en mal estado es muy recomendable pintarla. Es posible que nos sorprendamos al saber que no es tan caro pintar profesionalmente el piso o la casa, otra opción es pintarlo uno mismo, es aconsejable que lo haga sólo si tiene experiencia o le ayude alguien que la tenga. Una vivienda pintada recientemente transmite una mejor imagen que la pondrá por delante de la competencia, así que la alquilaremos más rápido, además podremos ser más exigentes con el inquilino cuando la recibamos de vuelta. La experiencia nos dice que los pisos que están en un estado regular se deterioran más rápidamente porque los inquilinos los cuidan menos, en cambio un piso que está recién pintado se puede pedir que lo devuelvan igual y si hay partes dañadas se pueden pintar con el dinero de la fianza y devolver el resto.